Resume este contenido con:
Si confundes IVA soportado e IVA repercutido, es fácil equivocarse en el modelo 303 y en tus decisiones de tesorería. Aquí verás qué es cada uno, cómo se relacionan y qué impacto tienen en la caja de tu empresa. ¡Sigue leyendo!
Puntos clave
- IVA soportado: el que pagas en compras de tu actividad.
- IVA repercutido: el que cobras en ventas.
- Su diferencia marca el IVA a ingresar o devolver en el modelo 303.

Tabla de contenidos
1. ¿Qué es el IVA?
El IVA es un impuesto indirecto sobre el consumo regulado por la Ley 37/1992 del Impuesto sobre el Valor Añadido, que se aplica a entregas de bienes, prestaciones de servicios, adquisiciones intracomunitarias e importaciones. Empresas y autónomos actúan como intermediarios entre Hacienda y el consumidor final: soportan IVA en sus compras y lo repercuten en sus ventas.
2. ¿Qué es el IVA soportado?
El IVA soportado es el impuesto que pagas en las facturas de proveedores por bienes o servicios necesarios para tu actividad económica: alojamientos, transporte, material, software, etc. Cuando esas compras cumplen los requisitos de deducibilidad fijados por la Agencia Tributaria (afectación a la actividad, correcta factura, no estar en sectores excluidos, etc.), esas cuotas de IVA pueden restarse del IVA repercutido en tus autoliquidaciones.
3. Qué es el IVA repercutido
El IVA repercutido es el que añades al precio cuando emites facturas a tus clientes. No es un ingreso para tu empresa, sino un importe que deberás ingresar a Hacienda a través del modelo 303, la autoliquidación periódica del impuesto. Por eso es clave que la facturación esté bien emitida y alineada con las normas de devengo y repercusión del impuesto.

4. IVA repercutido, soportado y diferencias
La diferencia práctica es sencilla: el IVA soportado es el que tu empresa paga cuando compra bienes o servicios, mientras que el IVA repercutido es el que cobras a tus clientes cuando vendes.
En cada periodo de declaración se calcula la cuota final de IVA restando el IVA soportado deducible del IVA repercutido. Si el resultado es positivo, deberás ingresar la diferencia a Hacienda; si es negativo, podrás compensarlo en periodos posteriores o solicitar la devolución, según proceda. Por eso es fundamental tener todos los gastos correctamente justificados y contabilizados para no perder posibles deducciones.
4.1. Cálculo del IVA soportado
Se calcula de la misma forma que se haría con el IVA normal y corriente. Cabe recordar que, dependiendo del bien o servicio, podría aplicarse una base imponible u otra (tal y como mencionamos en el primer apartado). Si se compra un producto por 100 euros y el tipo impositivo es del 21%, el IVA soportado serían 21 euros.
El IVA que se paga al comprar para un negocio se puede deducir del IVA que se cobra a los clientes cuando se les vende algo. Por ejemplo, si se pagan 100 euros de IVA al comprar materiales para una empresa, y luego se les cobran 200 de IVA a los clientes por un producto, solo se tendrán que pagar 100 euros de IVA a Hacienda, porque se podrán deducir los 100 euros que se pagaron al comprar los materiales.
4.2. Cálculo del IVA repercutido
El IVA repercutido funciona, prácticamente, del mismo modo. Como con el IVA soportado, si se compran materiales o servicios para un negocio y se paga el IVA correspondiente, ese IVA se convierte en un crédito fiscal que puede deducirse del que se cobra a los clientes. Esto puede ser de ayuda para reducir la cantidad de IVA que uno debe pagar al final del período fiscal.
Lo que sí debemos tener en cuenta es que este impuesto lo debe ingresar a la Agencia Tributaria la empresa o autónomo que vende el producto o servicio.
Ya para terminar con este tema, solo tendríamos que restar el IVA soportado y el repercutido entre sí. Es decir, el IVA que debe pagarse al final del período fiscal será la diferencia entre el IVA repercutido y soportado. Si el número sale negativo, habría derecho a solicitar la devolución de la diferencia. Si sale positivo, se habría repercutido más IVA que soportado y tocaría pagar a Hacienda la diferencia.
5. ¿Cómo declarar el IVA repercutido y soportado?
Sin un registro fiable de gastos y facturas, es fácil perder IVA deducible o declarar de forma incorrecta, con el riesgo de sanciones y tensiones de tesorería. Con soluciones digitales como Tickelia, el IVA de los gastos de viaje y de empresa se captura desde la App, se clasifica automáticamente y se integra con tu ERP, facilitando la presentación del modelo 303 y mejorando el control financiero del departamento.
Tickelia te ayuda a automatizar la gestión del IVA de tus gastos, desde la captura del justificante hasta su contabilización, para que tu equipo financiero gane tiempo, reduzca errores y maximice el IVA recuperable. Si quieres más información sobre cómo optimizar el control del IVA en tu compañía, haz clic en el siguiente banner y solicita más información.

Resume este contenido con:



















