Resume este contenido con:
La retención en la fuente es uno de los mecanismos tributarios más relevantes, tanto para empresas como para profesionales independientes. Aunque no se trata de un impuesto nuevo, su correcta aplicación es clave para evitar sanciones, optimizar la gestión fiscal y cumplir con las obligaciones ante la DIAN. En este artículo te explicamos qué es, cómo funciona y cuáles son las tarifas actualizadas para 2025. ¡Sigue leyendo!
Puntos clave
- ¿Por qué la retención en la fuente no es un impuesto, pero puede costarte sanciones si la aplicas mal?
- El error común que cometen muchas empresas al identificar quién debe retener… y cómo evitarlo.
- Tarifas 2025 explicadas de forma clara: lo que debes aplicar según el tipo de pago.
- Cómo declarar correctamente ante la DIAN sin morir en el intento.
- Las excepciones y trucos legales que pocos conocen (y que pueden ahorrarte dinero).
Tabla de contenidos
1. Entender la retención en la fuente: mucho más que un descuento
Aunque muchas veces se percibe como un simple “descuento” en el pago, la retención en la fuente es, en realidad, una forma en la que el Estado asegura que ciertos impuestos se recauden de manera anticipada. Es decir, en lugar de esperar a que una persona o empresa declare y pague el impuesto al final del año, una parte del dinero se retiene en el momento mismo del pago.
Por ejemplo, si una empresa contrata a un proveedor para un servicio profesional, al pagarle deberá retener un porcentaje del valor del servicio y consignarlo directamente a la DIAN. Este valor, más adelante, podrá ser descontado por el proveedor en su declaración de renta.
2. Quiénes están obligados a practicarla
Aquellos que deben efectuar la retención en la fuente se conocen como agentes retenedores. Por lo general, son personas jurídicas, entidades del Estado o personas naturales con ciertos niveles de ingresos o patrimonio. Estos agentes tienen la responsabilidad legal de identificar las operaciones sujetas a retención, aplicar la tarifa correspondiente y trasladar los valores retenidos al fisco.
Del otro lado están los sujetos pasivos, es decir, quienes reciben los pagos y sobre quienes se practica la retención en la fuente. Este grupo incluye a empleados, contratistas, arrendadores y proveedores en general. Un aspecto clave es que deben recibir un certificado de retención, documento que respalda el anticipo de impuestos realizado en su nombre.

3. Tarifas en 2025: lo que debes tener presente
Las tarifas no son universales. Dependen tanto del tipo de pago como del perfil del receptor (si declara renta o no). En 2025, por ejemplo, los honorarios profesionales están sujetos a una retención del 10% si el proveedor es declarante, y del 11% si no lo es. Para servicios generales como aseo o vigilancia, las tarifas bajan al 4% o suben al 6% según el mismo criterio.
En las compras de bienes, la retención suele ser del 2,5% si el proveedor declara renta y del 3,5% en caso contrario. En cuanto a arrendamientos, la tarifa puede rondar el 3,5%, aunque puede variar según el tipo de inmueble y otras condiciones contractuales. Para salarios, se aplica una tabla progresiva en función del ingreso mensual, con porcentajes que pueden alcanzar hasta el 39% en los tramos más altos.
A modo de resumen, estas son algunas tarifas comunes para 2025:
| Tipo de ingreso | Declarante | No declarante |
|---|---|---|
| Honorarios profesionales | 10% | 11% |
| Servicios generales | 4% | 6% |
| Compras de bienes | 2,5% | 3,5% |
| Arrendamientos | ~3,5% | Variable |
| Salarios | Según UVT | Según UVT |
4. Cómo calcularla y declararla sin errores
Calcular y declarar la retención en la fuente correctamente es clave para evitar sanciones e inconsistencias fiscales. A continuación, te explicamos el proceso paso a paso:
- Paso 1 – Identifica si aplica retención: verifica que el tipo de operación (servicio, compra, arrendamiento, etc.) esté sujeto a retención y que el valor supere el mínimo establecido en UVT.
- Paso 2 – Determina la base gravable: por lo general, es el valor total del pago antes de incluir el IVA. Esta es la cifra sobre la cual se aplicará la tarifa de retención.
- Paso 3 – Aplica la tarifa correspondiente: consulta la tabla vigente de tarifas según el tipo de operación y el perfil del beneficiario (declarante o no declarante de renta). Asegúrate de usar la tarifa correcta según el año y si hay decretos especiales vigentes.
- Paso 4 – Realiza la retención al momento del pago: descuenta el valor retenido del pago que harás al proveedor o beneficiario y conserva el soporte del cálculo.
- Paso 5 – Reporta y paga a la DIAN: presenta la retención practicada mediante el Formulario 350, de forma mensual. El vencimiento dependerá del último dígito del NIT del agente retenedor.
- Paso 6 – Emite el certificado de retención: entrégaselo al beneficiario del pago como constancia del valor retenido, que luego podrá utilizar en su declaración de renta.
Desde mayo de 2025, si perteneces al sector extractivo, recuerda que estás sujeto a una autorretención del 4,5%, según lo establece el Decreto 0572. Esto implica que debes calcular y declarar este porcentaje adicional sobre tus propios ingresos, incluso si no hay un tercero que te efectúe el pago.
5. Excepciones y escenarios especiales
No todas las operaciones están sujetas a retención. Si el pago no supera el límite mínimo en UVT fijado por la DIAN, no hay obligación de retener. También están exceptuadas algunas entidades, como organizaciones sin ánimo de lucro, entes gubernamentales o cooperativas.
Otra figura relevante es la autorretención, donde la misma empresa que recibe el ingreso actúa como su propio agente retenedor. Este mecanismo es habitual en grandes contribuyentes y sectores con tratamiento especial.
Además, si al final del año se han practicado más retenciones de las que correspondían, el contribuyente puede solicitar la devolución o compensación del saldo a favor.
6. Buenas prácticas para una gestión eficiente
Aplicar bien la retención en la fuente implica algo más que conocer las tarifas. Requiere organización, registros claros y seguimiento constante de la normativa. Es recomendable:
- Consultar regularmente las actualizaciones de la DIAN.
- Apoyarse en herramientas tecnológicas para automatizar la legalización de gastos y facilitar la integración contable con tu ERP.
- Generar los certificados oportunamente.
- Mantener el soporte documental organizado.
Soluciones como Tickelia, software de administración de viáticos y gastos de viaje, pueden ayudarte a simplificar todo este proceso, integrando la retención en la fuente en la legalización de gastos diarios de empresa y proporcionando los datos necesarios para generar el documento soporte de forma automática.
Comprender cómo funciona la retención en la fuente y aplicarla correctamente no solo evita sanciones, sino que también mejora la eficiencia financiera de cualquier organización.
Si quieres más información sobre cómo Tickelia puede ayudarte a automatizar y simplificar la gestión de la retención en la fuente, haz clic en el siguiente banner y solicita más información.

Resume este contenido con:














