La Unión Europea abre la puerta a las empresas a reclamar a las aerolíneas por los retrasos en los vuelos

La Unión Europea abre la puerta a las empresas a reclamar a las aerolíneas por los retrasos en los vuelos

Abr 13, 2016 | Actualidad

Según una sentencia reciente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), las empresas ya podrán reclamar a las aerolíneas por los retrasos de los vuelos de sus trabajadores y los gatos ocasionados.

El consorcio de agencias corporativas GEBTA España se está encargando de difundir está histórica sentencia para que se multipliquen las indemnizaciones por retrasos a los viajeros corporativos. Actualmente, según las cifras de GEBTA España, el transporte aéreo en el mercado de los viajes corporativos en España mueve más de 5.000 millones de euros anuales.

Esta sentencia nace tras lo acontecido hace algunos años a dos trabajadores del Servicio de Investigación de Lituania. Estos dos empleados fueron enviados por esta entidad a Azerbaiyán por asuntos meramente profesionales. Los viajeros volaron con Air Baltic y llegaron a su destino con casi 14 horas de retraso.

La organización intentó reclamar a Air Baltic, pero se encontró que la norma que se aplicaba en el Convenio de Montreal (de mayo de 1999), cuyas recomendaciones fueron aprobadas por la Unión Europea en 2001, indicaba en su artículo 19 que “la responsabilidad del transportista aéreo no es exigible frente a personas distintas de los propios pasajeros y, menos aún, frente a quienes no son personas físicas y, por tanto, no tienen la consideración de consumidores”.

Por lo tanto, el Servicio de Investigación de Lituania era quien había comprado los billetes y se habían tenido que hacer cargo, también, de los 338€ adicionales para alargar la estancia de sus empleados para que pudieran cumplir con sus obligaciones profesionales.

La entidad demandó a la aerolínea reclamándoles daños y perjuicios por el retraso del vuelo. En un principio, la justicia se declinó al lado del demandante, pero la aerolínea recurrió y llevo el caso al Tribunal Supremo de Lituania, argumentado el artículo 19 del Convenio de Montreal. El Tribunal Supremo de Lituania decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia de la Unión Europea este caso.

Finalmente, el TJUE ha resuelto en su sentencia de 17 de febrero de 2016, que “un transportista aéreo que haya realizado un contrato de transporte internacional de personas con el empleador de los pasajeros, está obligado a responder frente a dicho empleador del daño ocasionado por el retraso en los vuelos efectuados por los empleados”.

Con esta nueva sentencia, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea extiende de protección al empleado que viaja y abre la posibilidad de que la empresa puede reclamar los perjuicios ocasionados por los retrasos.

Fuente: El Economista

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